Carlos Contreras tiene 73 años ya y a pesar de sus penas, va al estadio domingo a domingo en compañía de su bastón y de su fiel hijo, y  no sólo a partidos en el Nacional sino que también de alto riesgo como los superclásicos de Pedrero.  Amante del fútbol por sobre todas las cosas, este histórico azul nos ha abierto las puertas de su casa a cambio de nada, casa con la fachada  pintada del color de su corazón, azul.
La frase del título la mencionó el Pluto  ante un grupo de camaradas amigos de este sitio romanticoviajero.cl en una cena homenaje que le realizamos éste Sábado 05 de Noviembre en la comuna de Providencia. Un grupo escuálido, pero que logró que el Pluto fuera  el hombre más feliz esa noche.

De los asistentes ninguno tuvo la suerte de haberlo visto jugar, pero todos asistimos respetuosos de nuestra historia y demostramos que la U es más que la vestimenta de moda, demostramos también que la U no es sólo ir al estadio todos los domingos. Nuestra U, que no sabe de manejos económicos a cargo de una empresa, es como la quiere  el Pluto, una institución que debe tener también una labor social. Siempre escucho las voces rabiosas escupir odio, reclamando que  nos quitaron la participación como hinchas, pero la verdad, siendo crítico y espero que constructivo, estamos bien lejos de tener al menos la voluntad de dejar de ser pasivos, hoy por hoy, vemos que ser de la U se limita a vestirse con  la moda,  ir al estadio y   festejar los goles.  
Juntarse en torno a una mesa junto a nuestros ídolos históricos nos hace sentir como  un club en el sentido más puro de la palabra, nos hace sentirnos orgullosos, al ver como los olvidados se sienten vigentes entre las nuevas generaciones.

Fernando Canales, David Marambio (V.Andolini)