Quizás ha sido la camiseta más extraña de nuestra historia. Con un estilo más cercano al rugby que al fútbol, la indumentaria dejó atónitos
a los hinchas de la época. Lo más fuerte visualmente hablando era la ausencia de algún emblema representativo del club, en particular la U.
La casaquilla fue usada contra Huachipato en el viejo estadio de Las Higueras, en 1968, y aquella tarde la U venció por uno a cero, con tanto de Rubén Marcos. Al Siete pulmones poco le importó que la camiseta no tuviera la U en el pecho ni que tuviera rayas horizontales. Él sabía que defendía los colores azules.
Sería la única vez que la U vestiría una camiseta como ésta. Las rayas horizontales jamás volvieron a ser parte de la indumentaria y la U en el pecho nunca más estaría ausente.

Vito Andolini